Ya no me atrevo a llamar a mi contable.
“Probablemente esté pensando: ahí va otra vez…”
Muchos emprendedores tienen una buena relación con su contable o asesor financiero. Sin embargo, llega un momento en que uno sigue posponiendo esa llamada.
No porque te falte confianza.
Pero porque te avergüenzas.
Porque sabes que aún no se ha pagado el IVA. Porque la administración está atrasada. O porque temes recibir solo malas noticias.
Ese umbral es muy humano. Y desde luego no eres el único.
Las preocupaciones financieras a menudo conducen a la procrastinación.
Cuando aumenta la presión, resulta tentador evitar las conversaciones difíciles.
Los correos electrónicos los abres más tarde.
Reaccionas con menos rapidez.
Procrastinas.
Y también pospusiste un poco más esa llamada a tu contable.
Eso podría proporcionar un alivio temporal, pero normalmente no resuelve la situación.
Tu contable no está ahí para juzgarte.
Muchos emprendedores piensan que su contable reaccionará con decepción o enfado.
En la práctica, rara vez es así.
Un buen contable ve a diario a emprendedores que atraviesan dificultades financieras temporales. No se limita a revisar las cifras, sino que, sobre todo, busca ayudarles a recuperar el control de su situación.
Cuanto antes seas sincero sobre la situación, mayor será la probabilidad de que aún existan diversas soluciones.
El papeleo atrasado lo complica todo.
Si la administración se queda rezagada, resulta cada vez más difícil tomar buenas decisiones.
No lo sabes con exactitud:
- ¿Cuánto dinero sigue entrando?
- ¿Qué cuentas requieren atención prioritaria?
- cuán elevada es la deuda tributaria a estas alturas;
- si hay espacio suficiente para hacer los arreglos necesarios.
Precisamente por eso es tan importante contar con información actualizada.
No mirar hacia atrás, sino poder avanzar.
¿Reconoces estas señales?
Es posible que reconozcas una o más de estas situaciones:
- Sus registros se están quedando obsoletos;
- usted pospone ponerse en contacto con su contador;
- Tienes cartas o correos electrónicos sin abrir por ahí;
- Temes la próxima declaración del IVA;
- En realidad, no sabes con exactitud cuál es la situación financiera de tu negocio.
Esas son señales de que es hora de recuperar la perspectiva general.
No es necesario tener todo ordenado de antemano.
Algunos emprendedores creen que solo pueden pedir ayuda una vez que toda la administración esté al día.
Eso es un malentendido.
Precisamente cuando se pierde la perspectiva, una conversación puede ayudar a aclarar la situación paso a paso.
Esperar a que todo sea perfecto a menudo significa vivir con preocupaciones durante aún más tiempo.
Ver juntos trae paz
Los problemas financieros suelen parecer más graves si uno los afronta solo.
Analizar la situación junto con un experto proporciona una visión general.
¿Qué problemas requieren atención inmediata?
¿Qué puede esperar un poco más?
¿Y qué soluciones existen para que la empresa vuelva a ser financieramente saneada?
Eso no solo aporta información valiosa, sino que a menudo también genera nuevas energías.
En Zuidweg & Partners nos gusta trabajar con contables y tenedores de libros.
En Zuidweg & Partners, asesoramos a emprendedores que se enfrentan a problemas financieros, así como a contables y tenedores de libros que detectan que un emprendedor podría necesitar apoyo adicional.
Juntos, garantizamos que se restablezca la claridad y que se pueda trabajar en una solución sostenible.
¿Has tenido miedo de llamar a tu contador últimamente? Entonces, quizás ahora sea el momento perfecto para hablar con él. No tienes por qué afrontar tus preocupaciones financieras en soledad.