Sobre el dolor retardado que continúa latente
Durante la pandemia, hiciste lo que tenías que hacer. Solicitaste un aplazamiento especial del pago de impuestos, solicitaste medidas de apoyo y te mantuviste a flote. Ese respiro en aquel momento te pareció un alivio: sin presión de pago inmediata por un tiempo. Pudiste seguir adelante.
Pero ya estamos en 2025. Las deudas siguen ahí. Puede que hayas hecho un plan de pagos, pero las cantidades son considerables. O simplemente no puedes pagarlas, además de todos los demás gastos que han vuelto a subir. Y mientras tanto, te sigue molestando. Te quita el sueño.
No estás solo. Muchos emprendedores aún lidian con este dolor tardío y sienten que la presión mental y financiera aumenta, aunque las autoridades fiscales aún no han llegado.
El aplazamiento no es cancelación
Los aplazamientos especiales durante la pandemia de coronavirus se concibieron como un puente. Pero para muchos emprendedores, significó que el verdadero sufrimiento financiero solo se hizo evidente más tarde. ¿Y ahora qué? Tienes un plan en marcha o estás en proceso de solicitarlo, pero se siente como un peso pesado. La deuda original puede incluso haber aumentado debido a intereses, otros atrasos en los pagos o retrasos en los planes de recuperación.
Y, aun así, todavía tienes que rendir. Tus clientes esperan calidad, tus proveedores esperan pago, y en casa, la gente espera paz y tranquilidad. Mientras tanto, sientes la diferencia entre las ganancias en papel y el dinero en el banco. La tensión entre lo que tienes que devolver y lo que realmente es posible.
Estrés invisible, consecuencias visibles
Muchos dueños de negocios se sienten avergonzados por sus deudas pendientes del coronavirus. No hablan de ello con sus amigos, familiares, colegas emprendedores ni siquiera con su contable. El estrés aumenta y se apodera de la mente. Se cansan, se preocupan y su rendimiento disminuye, y eso también afecta a su negocio. Mientras tanto, intentan mantener todo funcionando a toda costa.
Hasta que no pueda más.
Hay más ayuda disponible de la que crees
¿Crees que no tienes derecho a nada porque ya has recibido ayuda? ¿O que tu situación es inamovible y no hay nada más posible? No tiene por qué ser así.
Ofrecemos programas donde, junto con usted, reevaluamos su situación, su historial fiscal y su futuro. Hay municipios que ofrecen información, regulaciones que se pueden ajustar y planes donde los acreedores aún aceptarán una solución que se adapte mejor a su situación financiera.
Pero para lograrlo hay que dar el primer paso: permitir la ayuda.
Lo que podemos hacer por usted
Te ayudamos a:
- Obtenga información sobre su deuda por coronavirus y su posición de deuda total
- Para evaluar la viabilidad de sus pagos de reembolso actuales
- Acercarse a los acreedores (como las autoridades fiscales) con una propuesta
- Cómo hacer que su situación financiera vuelva a ser manejable
- Trayendo paz a tu mente y a tus figuras
- Mirando hacia la recuperación: continuar, ajustar o detener el apoyo
Nuestra ayuda es gratuita para ti como emprendedor, gracias a la colaboración con tu municipio.
No esperes hasta que las cosas salgan mal
No hay nada malo en ser honesto: “No sé cómo resolver esto.” Eso no es debilidad, sino el comienzo del control. De un respiro. De una nueva dirección donde ya no tienes que luchar contra la carga del ayer.
Haga clic en el botón "Solicitar alivio de deuda ahora" y dé el primer paso hacia la tranquilidad. Porque una deuda aparcada que le quita el sueño también es una señal de alerta.